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Entrevista a Sergio Vicencio, sobre su libro electrónico Trece cuentos sin gatos | Juan Carlos Gallegos

 
junio de 2013

 

Sergio Vicencio, Trece cuentos sin gatos

 

  • Sergio Vivencio, autor de Trece cuentos sin gatos, habló sobre los orígenes y otros detalles de su libro, el contacto con Botitas Editorial y sus planes y próximos proyectos.

 

  • Trece cuentos sin gatos ya se encuentra a la venta, y está disponible sólo en formato electrónico.

 

 

El Faro Cultural entrevistó a Sergio Vicencio, autor de Trece cuentos sin gatos, libro electrónico distribuido por Botitas Editorial, el cual se presentó el pasado viernes 21 de junio en la Casa Zuno. Este es el primer volumen de cuentos del autor y su segunda obra, ya que la primera fue la novela gráfica En el espejo de arena, una vieja pesadilla, con la cual ganó el II Premio Nacional de Novela Gráfica en 2011. Los temas de los cuentos van desde la ciencia ficción a las historias de detectives, pasando por las narraciones en las que se incluye la magia y el misticismo, un realismo perturbador y el apocalipsis, sea en su versión bíblica o en una que nos puede recordar a los presentados en las películas más taquilleras.

¿Cómo fue el proceso desde que el libro era un proyecto, una idea, hasta el momento en que estuvo listo para su presentación?
El libro nunca fue una idea. La compilación que se hizo nunca estuvo pensada desde un principio como para elegir trece cuentos específicos. Lo que se compiló en el libro fue lo que yo consideré que era lo más trabajado y lo más limpio, en cuanto a cuentos, y lo que el editor consideró que era lo más redituable y atractivo. Los trece cuentos que componen el libro fueron escritos casi todos ellos en momentos muy distintos, en un lapso bastante amplio. Hay algunos cuentos como “El último selenita” cuyo primer borrador lo redacté hace diez o nueve años; otros cuentos los escribí a finales del 2012. El concepto de Trece cuentos sin gatos no existió hasta que los trece cuentos estuvieron ahí. Cuando los compilé el número fue incidental, y después ya surgió el título.


¿Qué tan complicado fue acercarse a Botitas Editorial?
El contacto fue por medio de un tercero, Juan Manuel Sánchez, quien ya había publicado un libro antes en Botitas Editorial. En una ocasión que nos topamos Juan Manuel y yo, él me comentó que estaba comenzando esta editorial dedicada los libros electrónicos, así que el acercamiento fue sencillo, y por otro lado el editor Carlos Rosasy yo terminamos congeniando, así que el acercamiento y el proceso fue sencillo.

¿Por qué un libro electrónico y no en físico?
Más que ser uno en vez del otro mi tirada son los dos. La legislación de libro electrónico y la legislación del libro impreso son distintas. Cuando firmas un contrato en una editorial de libros impresos ese contrato no debe incluir los derechos electrónicos. Los derechos electrónicos son tuyos y tú eres el único que los puede ceder, así que puedes tener un segundo contrato o sacar tu ebook por tu cuenta. Después de que se me ocurre la idea de compilar estos cuentos, en FIL de 2012 me topé con Fatna Lazcano de Ediciones del Ermitaño, y le comenté sobre mi libro. Ella me comentó que por qué no lo intentaba primero en electrónico, para ver si eso me daba más apertura a lo impreso. Al principio lo sentí como un batazo, pero creo que fue un gran consejo y me sirvió de mucho. Yo me aseguré que el contrato que firmara yo con Botitas Editorial fuera única y exclusivamente por los derechos de distribución electrónicos. Entonces en mi caso es primero electrónico y luego impreso.

¿Por qué el título del libro? ¿Este título de verdad se manifiesta en los textos?
La intención original era que sí se manifestara perfectamente y estaba convencido de que no había gatos en mis cuentos. Aparecen gatos mencionados, pero nunca se presentan físicamente. El otro motivo de peso para el título del libro es que yo tengo dos gatas que son muy encimosas y cariñosas, entonces en mi casa corre la costumbre de que cuando quieres ponerle el alto a un gato decimos “no, sin gatos” y las gatas ya aprendieron a reconocer ese “no” y ese tono. Entonces esta cuestión del “no, sin gatos” ha permeado todos los aspectos de mi vida: si quiero trabajar en paz, si quiero servirme un vaso de leche, si quiero sentarme en mi comedor, así que con frecuencia uso esta protección verbal. Cuando estaba buscando el título para el libro y pensando que eran trece cuentos, de la nada, como en el setenta por ciento de las actividades de mi vida, me vino a la mente la frase “sin gatos”, la cual fue de doble uso porque es algo anecdótico pero también porque pensé que no había gatos en los textos. Esas son las dos motivaciones del título, aunque creo que ninguna de las dos fue enteramente posible pues siempre hay un gato que permea.

¿Por qué hay tanta variedad temática en el libro?
Bueno, hay libros de cuentos monotemáticos, y hay libros de cuentos donde te encuentras de todo, entonces no hay ninguna norma cuando estás compilando. Por otro lado, esos eran los textos que a mi criterio estaban en un punto de trabajo en el cual yo dije es momento de soltarlos. A mí me interesa narrar pequeños universos y que el lector por un lapso breve sea parte de ellos.

¿De los cuentos de este libro cuáles son tus favoritos?
El primero, “Cualquier tarde en la vida de Jenny Love” le tengo mucho cariño porque es un texto que cada vez que lo leo encuentro frases que yo escribí pero que ya no recordaba y que me vuelven a sorprender. El hecho de que mi propio cuento al verlo de forma ajena me pueda transportar me encanta. “El último selenita” para mí está entre mis favoritos porque es un cuento que ha ido evolucionando conmigo pues es un cuento que tiene muchos años de haberse hecho borrador. Uno de mis nuevos favoritos es “La iniciada”, que lo escribí en enero de este año y es un texto que dediqué a Santiago Caruso, un pintor argentino. Un día vi un detalle de una de sus pinturas en internet, y supe que era un detalle de “La iniciada”. Viendo esa imagen me imaginé mi ficción. Tuve la suerte de que Caruso tuviera un copia del libro y de que leyera el cuento y de que gustara de ello. Eso es magnífico.

¿Con qué género te identificas más?
Excepto cuando es para concursos, cuando hay una temática forzosa, creo que nunca escribo un cuento pensando en el género en que lo voy a escribir, porque hay veces en que las ideas no se pueden encasillar en un solo género. Así que hay de todo en la antología porque me gusta de todo. Me encantan los temas que nadie quiere tocar, los temas que todo mundo le huye: la religión, la pedofilia, la muerte, el morir enterrado vivo, la brujería; todas esas cosas que la gente considera tabú son los temas principales en mis cuentos siempre. La intención es tomar un tema del que nadie quiere hablar y hablar de ello. Más que género me gustaría hablar de temas.

¿Cuáles son tus próximos proyectos?
Me encantaría que este libro se imprimiera, ese es un proyecto que tengo y que quiero alimentar, me encantaría que el cómic con Paraíso Perdido se publicara en fechas, tengo una novela gráfica de ciencia ficción que espero publicar, quisiera sacar un libro de cuentos para niños. Esos son mis proyectos a cortísimo plazo.

Trece cuentos sin gatos puede adquirirse a través de www.botitaseditorial.com.mx en la cual está disponible una “Guía de compra” entre los links de la parte superior de la página principal, para asesorar en el proceso de adquisición de la obra a los lectores interesados

 

 

 

 

 

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