Efecto Marvel en IT capítulo 2

Efecto Marvel en IT capítulo 2
0 19 septiembre, 2019

Martín Garcia López

De verdad amo It de Stephen King. Mi vida cambió tras la teleserie de los años noventa, donde Tim Curry personificaba al endemoniado payaso. Me acerqué al libro de adolescente y seguí comunidades que hablaban sobre Pennywise en la adultez. De verdad amo a ese payaso que se convierte en tus pesadillas y se alimenta de tu miedo. Ahora, casi treinta años después estamos ante un magno evento: el regreso de Stephen King a nuestras pantallas, a través de Netflix en series como The Mist (2017) o remakes como la innovadora adaptación de Pet Sematary (2019). El turno ahora es del director argentino Andrés Muschietti, quien nos presenta su versión de It. Película que decidió dividir en dos partes y que ha concluido este septiembre. Y yo, como amante de Pennywise, el payaso bailarín, tenía que preguntarme: ¿Muschietti ha creado una obra de autor o solo un blockbuster?

Primero lo bueno. It capítulo 2 está bien hecha, pero ¿en un mundo donde una película realmente ya no puede ser mala, esto es un logro? Por ejemplo, el elenco está compuesto por actores de renombre en el mundo geek como James McAvoy, Jessica Chastain y Bill Hader. La música corre a cargo de Benjamin Wallfisch, autor de la banda sonora de Blade Runner 2049. La adaptación del guion está en manos de Gary Dauberman, autor también de Annabelle. Esto consolida una pirámide de talentos que es imposible tirar; todos se sostienen entre ellos. En este sentido la película es buena, de verdad; pero creo que no tiene corazón. Por eso creo que más que aplaudir la excelente actuación de Hader, los tonos de fotografía Checco Varese y la historia de Stephen King, tendríamos que ver cómo funciona esta película en nuestra época y por qué creo que no tiene corazón.

Hace poco vi un análisis sobre Terminator, de James Cameron, en el canal de YouTube El Gordo Senpai. Ahí, el crítico explica que la batalla final de Kyle Reese y Sarah Connor contra el T-800 fue hecha a través de stop motion. El equipo de Cameron tenía un esqueleto de acero que movían fotograma por fotograma para retratar el movimiento. ¿Qué nos dice esto? Que la película tenía corazón, iniciativa y perseverancia, elementos que, aunque fuera una película comercial, la volvieron de culto con los años. Lamentablemente vivimos en un momento donde el MCU (Universo Cinematográfico de Marvel) ha transformado las salas de cine. Los proyectos que permiten dar a conocer la voz de directores ya no existen. Sabemos que autores como Edgar Wright y James Gunn tuvieron problemas debido a esto con Marvel Studios. Por eso, ahora las productoras buscan éxitos millonarios para construir universos y, lamentablemente, también para sumarse a una forma de narrar el tono de las películas. Porque deben de tener acción, pero también deben de ser dramáticas, pero no tanto o los niños se espantan; entonces deben tener humor, porque si no, el espectador se preguntará qué está viendo y no lo queremos crítico, lo queremos entretenido. Es el Efecto Marvel: generar películas bien hechas para dominguear.

El inicio de It capítulo 2 es magistral. El director canadiense Xavier Dolan actúa como Adrián Mellon, primera víctima de It, y después de ser brutalmente asesinado, inicia la película con la presentación del club de los perdedores, ahora adultos, en una secuencia bien editada. Creo que el problema del tono y del Efecto Marvel aparece en la cena en el restaurante chino. El club de los perdedores se reúne 27 años después y entre risas y recuerdos del pasado, las galletas de la fortuna los atacan. La escena cierra cuando Mike golpea brutalmente la mesa con una silla, pero es sacado de su trance por la mesera que le pregunta si necesitan algo; restándole importancia al shock emocional que acaban de vivir los protagonistas. Otra escena cuyo tono no está bien manejado es cuando Eddie Kaspbrak confronta a su mayor miedo: un leproso. Este empieza a ahorcarlo y el leproso vomita en la cara de Eddie. El problema es que cuando lo hace, una canción melosa de los años ochenta suena, nuevamente quitando el dramatismo de la escena y convirtiendo el confrontamiento en un chiste. Pero la película de Muschietti tampoco es un chiste.

Casi al concluir la cinta, el valor, la esperanza y la amistad brillan en escena y los protagonistas son capaces de confrontar a Pennywise. Mi escena favorita es cuando Bill adulto confronta su mayor miedo, él de niño, y ambos Bill se miran y conversan. Entonces se revela que él no se ha podido perdonar por no haber jugado ese día de lluvia con su hermano Georgie. Pero gracias a sus amigos se da cuenta que no fue su culpa y confronta su pasado. Por estos motivos me encanta It porque habla de lo más importante que podemos tener en la vida, a nuestros amigos y a nuestra niñez. La película no es mala, para nada, lamentablemente creo que no tiene voz propia, que Muschietti construyó algo que encaja perfecto en el cine de superhéroes remakes y nostalgia, pero no para en las filas del cine de autor.

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