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Reino de basura: un arte poco convencional.

Vik Muniz una mente creativa con ganas de ayudar.

Juan Carlos Gallegos

 
11 de abril de 2011

Reino de basura, en la gira Ambulante: un arte poco convencional. Vik Muniz una mente creativa con ganas de ayudar. - El faro cultural - Juan Carlos Gallegos

Vik Muniz es el artista plástico brasileño más popular y cuyas obras son las mejor pagadas. Su carrera inició cuando decidió hacer varias obras visuales en las que aparecían niños pobres, pero contentos. Lo peculiar era que estas obras estaban hechas con arroz, pues las familias de los chicos en los que se inspiró trabajaban en arrozales. Para Vik estos niños parecían felices, pues parecía no importarles el no tener dinero, sin embargo, con el paso del tiempo el duro trabajo de 18 horas diarias acabaría por quitarles su alegría. Por eso decidió conservar las imágenes en las que aparecían sonrientes y crearlas precisamente con arroz, para así de alguna manera contrarrestar lo que este cereal acabaría haciéndoles algún día.
            Vik en determinado momento se sintió afortunado de lo que había logrado en su vida, pues cuando era niño fue pobre. Por esa razón decidió usar sus medios para acercarse a la gente que no era muy afortunada en su país y ayudarlos de alguna manera. Después de investigar tuvo claro lo que haría: ir a Jardim Gramacho, el tiradero de basura más grande del mundo, ubicado en las afueras de Río de Janeiro, e invitar a los pepenadores a colaborar con él en un proyecto artístico, cuyas ganacias serían todas para aquellos que participaran con él.
            Vik y un equipo de colaboradores viajan a Brasil. Al acercarse a su destino logran ver desde lejos una pequeña montaña de basura que deja sorprendido a más de uno. Una vez ahí tienen conversaciones con la gente que ahí labora y comienzan a averiguar datos acerca de los desperdicios y el reciclaje. También sobrevuelan el lugar y toman fotos. El equipo concluye que desde arriba no se puede ver lo que ellos buscan: el factor humano. Desde el aire todo parece mecánico, y los trabajadores son sólo hormiguitas que hacen lo mismo una y otra vez. Las bromas, la sonrisas, el espíritu de la gente, se queda abajo.
            Vik y compañia van de nuevo al basurero y siguen sus pláticas con los pepenadores. Poco a poco se enteran de las historias de ellos y los van conociendo mejor. Así Tiao, Zumbi, Irma, Isis, Magna y Suelem se vuelven coprotagonistas de esta historia, así como el representante de todos ellos, un hombre que ha trabajado ahí desde hacía ya mucho tiempo. El artista lleva su cámara consigo y toma fotos. Algunas, espontáneas, son fruto de las circunstancias. Otras requieren de un proceso de elaboración más lento, pues tienen base en pinturas famosas y los materiales utilizados no son los mismos que aparecen en el original, sino que son sustitutos buscados ahí mismo, entre los desperdicios .
Cuando ya las imágenes son muchas el siguiente paso es seleccionar las mejores. Entonces la imagen se amplifica de modo que cubre parte del piso de una bodega. El último paso es cubrirla con basura: según los colores en la foto es el tipo de objeto que se le colocará encima. El resultado son imágenes de los pepenadores compuestas por múltiples objetos sacados de Jardim Gramacho. Al final del proceso, Vik y Tiao van a Londres, a subastar el fruto de su esfuerzo.
En este documental se expone el espíritu humano desde dos extremos: por una parte los trabajadores que día con día se esfuerzan en su labor en el basurero sin importarles cuán sucios puedan terminar al final del día o lo que diga la gente de ellos, y por otro Vik y su espíritu creativo, así como sus ganas de ayudar. Él reflexiona y dice que si las circunstancias hubieran sido diferentes, si sus padres hubieran faltado cuando él era un niño o si hubiera pasado alguna otra cosa, probablemente estaría trabajando en Jardim Gramacho, pero que fue muy afortunado y gracias a eso su vida fue diferente. Reino de basura muestra como el trabajo en equipo, el trabajo artístico, el trabajo honesto y el trabajo duro pueden evitar lo negativo de la vida y llevarnos a mejores lugares, así como propiciar mejores oportunidades y sacar de los seres humanos lo mejor que llevamos dentro, sin importar cuáles sean nuestras circunstancias.

 

 

 

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