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Outrage en el CAAV

Juan Carlos Gallegos

 
28 de marzo de 2011

Outrage en el CAAV - El faro cultural - Juan Carlos Gallegos

Outrage es un filme del año pasado (2010) en el cual el director Takeshi Kitano, quien también aparece en la película, muestra las luchas por el poder entre diversas familias de yakuzas, quienes se manejan todo tipo de negocios sucios en Japón, respaldados por lar armas, la corrupción y la violencia. En la película en realidad no hay un héroe que se enfrente a ellos, más bien algunas de las víctimas de los yakuzas en lugar de escapar de ellos o enfrentárseles se les unen para disfrutar de los beneficios económicos que les deja el estar a su lado al participar en actividades ilegales.
            La serie de traiciones y asesinatos que integran buena parte de la película comienza cuando uno de los hombres de un clan de yakuzas asiste a un bar. Cuando quiere retirarse no puede hacerlo, pues quieren cobrarle 600000 yenes. Se da cuenta de que ha caído en las manos de otro grupo de criminales, y se hace la víctima. Dice no tener suficiente dinero para pagar, pero que si alguno lo acompaña a su despacho, allá puede entregarle el dinero. La oficina resulta ser la del grupo yakuza al que pertenece. Todos han sido avisados de que iba de regreso, con un invitado. A partir de aquí, los problemas, presiones, falsas alianzas, complots y golpes de suerte se suceden uno tras otro, y no sólo para estos dos clanes yakuzas, sino para otros más que se interesan por beneficiarse al máximo de las situaciones.
            La violencia en la película es un ingrediente principal. Las discusiones son frecuentes, y algunas terminan con el corte de falanges de uno de los involucrados. Esta es la forma en que se pide perdón a la otra persona: cortarse un trozo de dedo, envolverlo en papel o tela blancos y entregarlo muchas de las veces junto con algo más, como dinero o algún otro objeto por el cual se haya originado el problema. Pero estas mutilaciones no son lo más sangriento que se puede ver.
Es cierto que hay muchas ejecuciones usando la pistola, y también pueden observarse peleas a puñetazo limpio, pero también hay otras muestras de violencia que caen prácticamente en lo sádico: dos yakuzas pueden atacar a un cocinero que les perjudica en sus negocios haciéndole perder sus dedos por un corte de cuchillo de su propia cocina, además de perforarle el oído con palillos para comer, o bien alguien que dijo muchas cosas puede perder su lengua con sus propios dientes. Las maneras en que los asesinos se deshacen de sus rivales son muy variadas, y pueden ir desde granadazos hasta ahorcar a alguien usando un auto.
            La falta de fidelidad, las rivalidades y los engaños surgen y se desarrollan tanto en los criminales de más baja categoría como en los más poderosos. Nadie está a salvo de que su subordinado, jefe o compañero le entierre un cuchillo por la espalda o lo liquide a balazos en cualquier momento. La cantidad de muertos en esta historia es amplia, y por momentos la violencia pareciera ser algo rutinario, algo que no es tan grave, sin embargo es lo contrario, y se muestra de esta forma la crudeza del mundo yakuza. Esta es una película muy recomendable si es que se disfrutan de los filmes con violencia gráfica.

 

 

 

 

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