Parajes de la memoria | Lo elemental

0 18 mayo, 2015

Marina Trujillo

Me encuentro frente a una persona. Me saluda con entusiasmo y procuro hacer lo mismo aunque en el fondo estoy desconcertada, tratando de recordar de donde la conozco. Se transluce en mi expresión que no la recuerdo y la persona me da detalles de nuestra relación “¿A poco no te acuerdas del tal? Nos conocimos en ese lugar”. Entonces intento recordar. Entro en mi fábrica de los recuerdos y me dirijo al norte. Busco su rostro. Sería genial si los rostros estuvieran ubicados en orden alfabético. No es así. Repaso las fisonomías a la mano. Sigo sin recordar. Mi memoria recorre los pasillos a la velocidad de una anciana amable y me doy por vencida.

     La memoria selecciona los recuerdos y a su vez los recuerdos dan cuerpo a la memoria.

     Los recuerdos tienen sus calles y avenidas, parajes, bosques, ríos, recovecos. A la larga construyen su propia geografía: al noroeste los aromas que quisiéramos olvidar; al este, movimientos sísmicos que cambiaron nuestras vidas; al sur, objetos que nos producen indiferencia; al oeste, sensaciones de placer; al suroeste, remembranzas de nuestra infancia.

     Los mapas de la memoria nos deparan grandes sorpresas. Un objeto determ

0 18 mayo, 2015

Didí Sedano

Hay tantas cosas que hacer en Zapotlán, después o antes de comer tostadas. Zapotlán que se reinventa en palabra que se dice en su nombre, en el mítico paisaje que hace el coloso volcánico que estoico vigila la quietud de ”una laguna soñada que se disipa en la aurora”. Venir a conocer Zapotlán obliga a caminar por sus calles, por esas mismas que pisó Pablo Neruda y que también recorrió Carlos Pellicer, -uno le regaló una Oda y el otro le confirió el gallardo epíteto de la Atenas de Jalisco.

     De todos los orgullos zapotlenses, uno de los principales y más representativos en el ámbito de las letras es Juan José Arreola, nuestro último juglar, quien también caminó interminables veces por estas calles mal trazadas. Arreola que en un ir y venir dejó el halo de su palabra en muchos rincones de este pueblo grande, grande no por el tamaño sino por su espíritu afanoso.  Si se viene a Zapotlán se debe venir a conocer a Juan José Arreola, Zapotlán es a Arreola, como Arreola es a Zapotlán, hay un punto de equilibrio dónde no sabemos a ciencia cierta quién inventó a quién, si nosotros (los zapotlenses) hemos creado a Juan José o Juan José (re)creó a Zapotlán en La Feria.

   

0 18 mayo, 2015

REDACCIÓN

El pasado 9 de mayo se llevó a cabo en Rendez Vous Café de las Artes a las 19:00 hrs. la inauguración de la exposición “Fraîcheur” de Susana Casillas, los invitados y medios de prensa fueron llegando de a poco, y fueron recibidos con un rico cóctel, bebidas y buena música.

     Sus obras dieron de que hablar, ya que las personas se cautivaron con cada uno de sus cuadros, su estilo “Pop Art” le gustó mucho al público presente, quienes recorrieron todo el lugar apreciando profundamente cada una de sus obras.

     Susana comentó que “en cada una de ellas está un pedazo de su esencia y su sensibilidad, y que, espera poder transmitirla en su trabajo ya que lo hace con mucho corazón”. Además, también nos dio la sorpresa de mostrar sus mejores fotografías reflejando también su pasión por sostener una cámara en la mano además del pincel, ante la presencia de los asistentes al lugar.​