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Carlos Granés Maya recibe Premio Isabel Polanco

Juan Carlos Gallegos

 
1 de diciembre de 2011

FIL 2011 - Carlos Granés Maya recibe Premio Isabel Polanco -  El faro cultural - Guadalajara jalisco méxico - Juan Carlos Gallegos

El premio de ensayo Isabel Polanco se entregó el pasado domingo 27 de noviembre al colombiano Carlos Granés Maya en la Feria Internacional del Libro. En la premiación estuvieron presentes Fernando Savater, presidente del jurado, Ignacio Polanco, quien acudió en representación de la Fundación Santillana, Gonzalo Celorio, Secretario General del Premio de Ensayo, Raúl Padilla López, presidente de la FIL, además, claro, de Granés Maya. Entre el público asistente se encontraba en primera fila el premio Nobel Mario Vargas Llosa.
La premiación inició con unas palabras de Raúl Padilla, quien mencionó que en esta tercera edición del premio se recibieron 146 manuscritos provenientes de Latinoamérica, España y Estados Unidos. Ignacio Polanco tomó la palabra para comentar que el ensayo premiado, titulado El puño invisible. Arte, revolución y un siglo de cambios culturales (publicado en un tomo de casi 500 páginas) tiene como tema las vanguardias artísticas de inicios del siglo XX así como el posmodernismo. Comentó también que el premio recibe este nombre en honor de Isabel Polanco, quien fue impulsora de diversas ediciones de la editorial Santillana.
Gonzalo Celorio mencionó, a propósito del tema del ensayo, que varias fueron las revoluciones políticas que fracasaron en el siglo XX, pero las revoluciones culturales, que ocurrían en un segundo plano, fueron las que triunfaron. Fernando Savater, quien continuó en el uso de la palabra, dijo que fue difícil seleccionar un ganador, pues se recibieron muchos textos de buena calidad y creados desde diferentes enfoques. Comentó que el siglo pasado estuvo lleno de creatividad, pero que vivimos en un mundo muy desmemoriado, sobre todo si se habla de los jóvenes, quienes creen que “todo lo anterior al iPod no vale la pena”.
Carlos Granés fue el último en hablar: agradeció varias veces a todos los involucrados en el premio y a Taurus, editorial que publicó el texto, además comentó que el libro inició con una pregunta acerca del impulso revolucionario: ¿qué es lo que lleva más allá, a desafiar lo establecido, para crear algo nuevo? Granés pensó trabajar la respuesta en los campos político, religioso y artístico, pero se decidió a iniciar por el último, tema que desarrolló. El ganador dijo que las vanguardias todo lo derruían en su búsqueda de crear un “hombre total”, en palabras de Marinetti, y que lo defendido por ellas, en particular el dadaísmo, no son actitudes sepultadas por la historia, sino que están presentes en todos nosotros, en la televisión, en él mismo, por lo cual sostiene que el dadísmo no murió, sino que mutó. Granés rastreó estas ideas y actitudes con el fin de entender el presente: por qué nos gusta lo que nos gusta, por qué vemos lo que vemos, por qué leemos lo que leemos. Al colombiano se le entregó una escultura representativa y un cheque por $100000. Vargas Llosa felicitó al ganador en persona al finalizar el evento.

 

 

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