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Leyendas rumanas vistas a través de cinco directores

Juan Carlos Gallegos

 
29 de junio de 2011

Leyendas rumanas vistas a través de cinco directores -  Cine en Guadalajara - Cineforo -Historias de la edad de oro -  El faro cultural - Guadalajara jalisco méxico - Juan Carlos GallegosHistorias de la edad de oro es una producción rumana que contó con la participación de cinco directores del país europeo (Cristian Mungiu, Hanno Höfer, Razvan Marculescu, Constantin Popescu y Ioana Uricaru) y que se compone de seis historias ambientadas en la época comunista del país, es decir, su “edad de oro”.

Todas las historias se titulan “la leyenda de ...”; esto tiene la intención de dar una idea de antiguedad – a manera de juego, claro está –, al igual que el título general, sin embargo todas las tramas podrían situarse en las décadas de los setentas u ochentas.

            Historias de la edad de oro se integra por La leyenda de la revisión activista, La leyenda del fotógrafo oficial, La leyenda del activista político entusiasta, La leyenda del policía avaricioso, La leyenda de los vendedores de aire y La leyenda del repartidor de huevos. Todas fueron escritas por Mungiu, quien además dirigió La leyenda de los vendedores de aire. Todas las historias abordan algún aspecto de la vida de los rumanos de aquellos años, y giran sobre todo alrededor de la política y la economía.

Todas las “leyendas”, a pesar de haber sido dirigidas por diferentes directores, tienen un tono ligero en donde el drama crudo queda excluido y la posibilidad de la risa o incluso la carcajada se esconde detrás de alguna acción que ya sabemos que va a ocurrir, o bien adentro de alguna sorpresa muy bien pensada. Sin embargo, este proyecto no es una comedia. La segunda leyenda, al igual que las dos últimas, tienen finales que bien pueden ser considerados como negativos para al menos uno de sus protagonistas, pero los hechos se muestran de manera tal que no se enfatizan las desgracias, sino la acción en sí, la anécdota, pues al final en esta producción es más importante mostrar un aspecto de la vida de la Rumania comunista que presentar mártires del sistema. Las otras tres leyendas cuentan con finales que llevan a la risa, pero tienen, al igual que los otros tres argumentos, un trasfondo que muestra la ideología del pueblo en diversos niveles.

Todas las historias se muestran muy apegadas a la realidad y no incluyen ningún elemento fantástico, sin embargo las decisiones que toman algunos personajes o los resultados de sus acciones sí pueden considerarse absurdos –o muy absurdos. En la primer leyenda los habitantes de un pueblo se dedican a hacer los preparativos de la visita de los activistas políticos, pero exageran tanto que llevan al límite las atenciones que han de otorgar povocando así un incidente bastante ridículo donde varios resultan afectados.

Las leyendas del activista político entusiasta y la del policía avaricioso muestran a este par de sujetos que actúan cada uno en direcciones opuestas: el primero en beneficio del pueblo, tratando de combatir el analfabetismo en zonas alejadas del país y teniendo a los ideales del gobierno como bandera y brújula, el segundo en beneficio propio, tratando de traficar con carne de cerdo para él y su familia en épocas navideñas. Ambos resultan víctimas de su mismo entusiasmo y ambición, el primero por tratar de obligar a todo analfabeto a asistir a clases que él mismo imparte, el segundo por querer obtener la carne a cualquier precio. Las coincidencias, la negativa de alguien a saber leer y escribir, y un curioso efecto físico hacen que ambos protagonistas terminen incluso hasta con el cuerpo algo lastimado.

En la leyenda del fotógrafo oficial se muestra como el sistema político es capaz de retorcer hasta los aspectos aparentemente más sencillos de la vida política. Las dos últimas leyendas tienen como protragonistas a personajes que ven la oportunidad de hacerse de dinero de manera fácil, y al final, después de ejecutar sus actividades, que en sí resultan poco comunes, se encuentran con lo que ya sabían pero no querían ver: su actividad, ilegal al fin y al cabo, les cobra la factura. Historias de la edad de oro es una producción de 2009. Representa a un cine de nueva generación, que si bien tiene tantas o más cualidades que otras producciones que sí nos llegan, es muy difícil de encontrar entre nosotros, ya no se diga disfrutarlo gracias a la comercialización de las grandes cadenas dedicadas al cine a las que podemos recurrir. Historias de la edad de oro se exhibió en el CAAV el pasado lunes 20 de junio.

 

 

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