Una Carta de Amor de Quentin Tarantino

0 30 agosto, 2019

Martín García López

Cuando era un niño de los 90 pensaba que Leonardo DiCaprio y Brad Pitt eran la misma persona, pero después de veinte años distingo el rostro de cada uno en diferentes películas. Desde: Fight Club, Troya, The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford en el caso de Pitt, hasta Titanic, The Man in the Iron Mask y The Aviator con DiCaprio. Y me pregunto si la decisión de Quentin Tarantino de elegir a estos dos actores como los protagonistas de su novena película ¿es parte de este Efecto Mandela? Aun sin saber la respuesta, admiro y respeto que Tarantino haya elegido a estos dos símbolos de Hollywood para participar en su carta de amor hacía la ciudad. Porque eso es Once Upon a Time in Hollywood, una confesión de gratitud por el espectáculo de los años 60. No es secreto que la educación fílmica de Tarantino viene de su ex trabajo en un videoclub, tampoco es secreto que su cine se basa en la imitación -homenaje- del cine de género “B” que durante años le enseñó sobre composición de colores, ángulos en una toma y cómo armar una trama. Es por eso que Tarantino pone su ojo en el último año de la década de los 60s y, a través de la matanza realizada por Tex Watson, Susan Atkins, Patricia Krenwinkel y Linda Kasabian -miembros d

Posted in Cultura, Notas Culturales, Opinión by Melisa Quirarte | Tags: , , , , ,
0 30 marzo, 2016

Andrés Amezcua

I don’t wanna be in love with you  Love is a waste of my time Don’t waste my time cause I’ve got better things to do To you love is just games and Googly eyeed teen romance That’s why I don’t wanna be in love with you I don’t wanna think about you everyday “Love”, Screeching Waesels

Cada año, el mes de febrero, el paisaje cotidiano está inundado de color rosa. Los puestos de flores están atiborrados de gente comprando ramos. En los semáforos te atacan legiones de vendedores ambulantes con peluches y rosas. Los moteles te ofrecen un descuento especial en la suite con jacuzzi. Las plazas comerciales son un expendio de globos en forma de corazón. Por las calles caminan parejas acarameladas bien agarradas de la mano. En los camiones la estación que suena en la radio es Fórmula Melódica. En la televisión se programa Titanic en horario estelar. En Facebook todos mis amigos suben fotos con sus parejas presumiendo sus regalos y declarándose públicamente amor eterno. En fin, es el día más nauseabundo de los 365 días que tiene el año: celebramos el amor (y la amistad, aunque esta última se festeja porque no todos tienen la suerte de contar con una media naranja).