Como cuando termina de llover: La edad de oro de Ángel Ortuño

0 5 julio, 2020

Ruth Escamilla Monroy

Si escuchamos el concepto de edad de oro quizá pensemos en la plenitud de la mejor época o en los juegos de palabras de los poetas barrocos. Si buscamos información aparecerán referencias a un periodo utópico en la antigüedad griega, a José Martí y a Luis Buñuel. Si leemos La edad de oro de Ángel Ortuño hallaremos el placer de un libro que nos hace transitar entre la perplejidad y la risa; entre la reflexión y el divertimiento; entre la ironía y la inocencia; entre los laberintos de la lengua y la poesía en lo cotidiano. Ya desde el índice se anuncia la personalidad del poemario, casi ocho páginas de títulos tan intrigantes como Mi nombre es lo de menos, vengo a decir que odio la poesía confesional; Licenciatura en escritura creativa. Ejemplos o Parecía que el animalito estaba lleno de felicidad pero la verdad era que segregaba sustancias venenosas para defenderse de las caricias. Con una variedad en la extensión de los textos, el libro lo abarca todo porque la poesía está en todas partes. Hay vecinos, vendedores de acera, poetas, niños, policías violentos, fantasmas, músicos en el camión, un exhibicionista, insectos, deidades, filósofos, cíclopes, pastoras, villanos, gatitos, cineastas, demostradoras, una musa suavecita y hasta la presencia de Jesús, que convierte a la voz poética en portador