Los estado del alma de Sandra Carvajal

0 19 mayo, 2017

Guadalupe Morfín.

En tonos tierra, en tonos árbol o tonos flor, es decir, con los colores del aire y de las estaciones, Sandra Carvajal compone una sinfonía de trazos y de sombras donde se insinúa el canto del cuerpo, el sabio decir que en pocas palabras, en leves pinceladas, lo está diciendo todo: el amor, el duelo, la danza, el encuentro, el florecer en común, la soledad, el retraimiento, el renacer, la pluralidad, el abrazo. Pero ¿qué digo? ¿es eso lo que creo que dice? ¿Lo que al pintar creo que subraya? No lo sé, y quizá no lo sepa nunca, porque lo que Sandra nos coloca delante es el lienzo mismo a ser completado una y otra vez por nuevas interpretaciones según nuestro estado de alma –o de ánimo, que puede ser lo mismo–. La invitación a recrear, a co-crear con ella, a seguir dialogando con eso que pueden ser niñas que bailan de puntas, mujeres en convivio, pescadores a la orilla de un río, garzas humanas, arlequines, siluetas, piruetas, entierros y consolaciones. Así es el lenguaje múltiple que la pintora nos desata con sus pieles y caudales y algo suavemente, dentro, comienza a germinar.