Tristán e Isolda

0 16 marzo, 2015

Martín García López

Es fundamental conocer a los clásicos, y en este caso, descubrir como una pieza medieval aún puede ser relevante en nuestros días, porque, por algo es un clásico.

     Tristán e Isolda es una de las leyendas fundamentales del medievo. Tanta es su importancia que hasta Shakespeare se inspiró en ellos para crear Romeo y Julieta. La leyenda dice que Isolda iba a ser esposada por el rey Marke, pero en el trayecto, sobre el crucero, conoce a Tristán, con el que comparte una poción de amor. Ambos se enamoran de forma tal que, matarían y moriría el uno por el otro. El amor que sienten ambos ha perdurado durante siglos, tanto que Richard Wagner les escribió una ópera. Ahora en Guadalajara revivimos la leyenda adaptada durante el siglo XXI.

     Tristán e Isolda han seguido con sus vidas. Ambos se han casado y tenidos hijos, pero la pasión que sienten los persigue. Se rencuentran y son movidos por sus deseos. Es aquí cuando nos cuestionamos, ¿cuánto nos puede destruir el amor? Usando de escenario un espacio inundado de barro, los actores Andrés David (Tristán) y Karina Hurtado (Isolda), juegan con el elemento para transportarnos por diferentes escenarios que ellos construyen. El barro funciona

0 4 marzo, 2015

 Ingrid Valencia

SOBRE-VIVIR

Es difícil para un hombre hablar prolongadamente sobre sí mismo sin vanidad; por consiguiente, seré breve.

David Hume

 

Desde hace dieciocho años me siento cada noche en este sitio, miro mis dedos, los nudillos y las manos que suelto, tenso y reincorporo dentro de mi eje o espacio vital. A veces digo que escribo porque me aburro, pero no es cierto, afirmar tal cosa supone una postura indolente y es parecida a las declaraciones de la gente que expresa con ironía su más sentido pésame a las atrocidades que nos circundan.

 vida con    No sé por qué lo hago y no me bastan las horas, del mismo modo que ignoro cómo ser partícipe con mi comunidad sin abrumar. Sé que la democracia no acaba en un voto quemado dentro de la urna y que, a cualquier hora, el valor de la experiencia se reduce en cenizas. Entonces creo en lo que hago, aun cuando yo esté en medio de la penumbra y a tientas.

     La escritura de un poema sucede en u